Durante su primera Cuenta Pública, el presidente José Antonio Kast, presentó un bono de 30 mil pesos por cada hijo o hija de entre 0 y 13 años; beneficio que buscará apoyar a las familias más vulnerables frente al aumento del costo de la vida. La medida alcanzaría a cerca de 2,3 millones de niños y niñas en todo el país y se entregaría de manera automática, sin necesidad de postulación.
La ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, explicó que se trata de un aporte directo y extraordinario orientado a aliviar parte de los gastos asociados a la crianza. La autoridad sostuvo que existe una deuda con la infancia y las familias, por lo que el Ejecutivo espera avanzar rápidamente en su implementación.
Sin embargo, el beneficio aún debe ser tramitado y aprobado por el Congreso, por lo que no existe una fecha oficial para el inicio de los pagos. Desde el Gobierno manifestaron confianza en que exista respaldo transversal para acelerar la discusión legislativa y permitir que la ayuda llegue lo antes posible a los hogares beneficiados.