El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arribó a la cumbre del G7 en Francia, respaldado por un principio de acuerdo alcanzado con Irán, cuyo texto, según informó el vicepresidente JD Vance, fue firmado digitalmente el domingo y ya entró en vigor.
Trump aseguró que embarcaciones petroleras comenzaron a retomar sus rutas a través del estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos. Sin embargo, la industria naviera mantiene la cautela debido a la presencia de minas navales desplegadas por Irán durante el conflicto reciente.
Desde la organización marítima BIMCO advirtieron que despejar completamente la ruta será complejo, ya que las capacidades para detectar y destruir minas son limitadas y las áreas seguras de navegación continúan siendo reducidas. La situación podría generar importantes cuellos de botella para el transporte marítimo internacional.
Medios iraníes vinculados a los Guardianes de la Revolución señalaron que Teherán permitirá el tránsito libre durante los próximos 60 días mientras se desarrollan negociaciones técnicas, aunque posteriormente podrían establecerse cobros por servicios marítimos. La cancillería iraní matizó esas versiones, indicando que no se busca imponer peajes de tránsito, sino tarifas asociadas a operaciones portuarias y de navegación.
La Casa Blanca impulsó el acuerdo antes de la cita con los líderes del G7, en un intento por reducir tensiones tras meses de enfrentamientos que incluyeron ataques estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes.