La Fiscalía evalúa formalizar a un segundo equipo médico del Hospital Las Higueras de Talcahuano por la muerte de un recién nacido en 2019, en un parto donde también se habría aplicado el método Kristeller, maniobra prohibida en la práctica obstétrica. En esta arista, la víctima fue Beatriz Lobos, cuyo hijo nació con vida, pero falleció seis horas después.
En el fallo civil dictado el año pasado, el juez Leonardo Llanos acreditó el uso de la maniobra prohibida durante el procedimiento.
En esa sentencia, la justicia ordenó al Servicio de Salud Talcahuano pagar una indemnización de 130 millones de pesos a la madre afectada, mientras que la causa penal continúa abierta y el Ministerio Público podría decidir en cualquier momento la formalización de los profesionales involucrados.
Este nuevo antecedente se suma al caso por el que ya serán formalizados el 13 de abril dos cirujanos y una matrona por la muerte de otro recién nacido y la pérdida del útero de Andrea Acuña. Hasta ahora, ni el hospital ni el Servicio de Salud se han referido a las investigaciones penales en curso.